Ingredients
Equipment
Method
Instrucciones
- Empieza poniendo los tomates y el ajo en el vaso y tritura a velocidad alta hasta que obtengas una mezcla muy fina, casi líquida. Después, incorpora el pan troceado (mejor si lo has humedecido previamente) y un chorro generoso de aceite de oliva. Añade una pizca de sal. Deja que la thermomix trabaje lo suyo varios minutos, primero triturando y luego emulsionando a velocidad progresiva hasta lograr esa textura aterciopelada que distingue el salmorejo perfecto.
- No olvides parar de vez en cuando para raspar las paredes del vaso y asegurarte de que todo se integra de manera uniforme. Cuando veas que la mezcla está completamente lisa y con ese color anaranjado intenso, sabrás que está lista. Deja enfriar en el frigorífico y prepárate para sorprenderte al servir.
- Si está demasiado denso, un chorrito de agua fría le devuelve la vida; si queda muy fluido, solo tienes que añadir un poco más de pan y triturar unos segundos extra. El aceite hay que incorporarlo poco a poco para que emulsione bien y aporte ese acabado brillante.
- El salmorejo con thermomix está pensado para disfrutarse recién sacado de la nevera, con ese contraste entre frescura y el topping templado del huevo y el jamón.
