Ingredients
Equipment
Method
Instrucciones
- Cuece la pasta en una olla grande con agua siguiendo las instrucciones del paquete para que quede al dente. Escúrrela y reserva algo del agua de cocción.
- En un bol pequeño, mezcla el pollo en dados con el pimentón dulce, orégano, ajo en polvo, tomillo, pimienta y sal, procurando que se impregne bien de especias.
- Calienta un chorrito de aceite en una sartén grande a fuego medio. Dora el pollo por ambos lados hasta que esté completamente hecho y tenga un exterior dorado y jugoso. Reserva el pollo en un plato.
- En la misma sartén, añade la mantequilla vegetal y deja que se funda. Incorpora la cebolla picada, el condimento italiano, ajo en polvo y sal, dejando que liberen su aroma.
- Espolvorea la harina sin gluten sobre el sofrito y remueve bien, raspando el fondo para integrar los sabores.
- Vierte el caldo de pollo y la nata vegetal. Añade las espinacas picadas mientras bates para que se deshagan en la salsa, y deja que todo cueza suavemente hasta que la mezcla espese y burbujee ligeramente.
- Agrega el queso parmesano vegano, removiendo hasta que se integre por completo y no queden hebras visibles. Cocina unos minutos más, moviendo ocasionalmente, hasta obtener la textura que prefieres.
- Incorpora la pasta cocida y remueve para que se cubra homogéneamente con la salsa. Añade un poco de agua de la pasta si ves que la salsa está demasiado espesa.
- Devuelve el pollo cocinado a la sartén y mezcla suavemente para que todos los ingredientes queden bien bañados en la salsa cremosa. Sirve caliente y disfruta.
