Ingredients
Equipment
Method
Instructions
- Cortá las pechugas de pollo en porciones medianas y de tamaño similar para que se cocinen de manera pareja. Condimentá con sal, pimienta y pimentón de ambos lados.
- Calentá una sartén amplia con el aceite. Cuando esté bien caliente, agregá el pollo y doralo durante unos minutos de cada lado. No hace falta cocinarlo completamente en este momento.
- Retirá el pollo de la sartén y reservá. En la misma sartén agregá la manteca y bajá ligeramente el fuego.
- Picá la cebolla común en cubos pequeños y cocinala durante unos 4 minutos, hasta que se ablande.
- Separá la parte blanca de la parte verde de las cebollas de verdeo. Cortá todo en rodajas finas, pero reservá una pequeña cantidad de la parte verde para agregar al final.
- Incorporá la parte blanca y parte de las hojas verdes a la sartén. Sumá también los dientes de ajo bien picados y cociná durante unos 2 minutos, revolviendo para que no se quemen.
- Agregá el caldo de pollo y raspá suavemente el fondo de la sartén con una cuchara de madera. Ahí queda buena parte del sabor que dejó el pollo durante el dorado.
- Incorporá la mostaza y mezclá hasta integrarla con el caldo.
- Añadí la crema de leche y cociná a fuego bajo durante unos minutos. La salsa debe comenzar a tomar cuerpo, pero sin hervir demasiado fuerte.
- Volvé a colocar las piezas de pollo dentro de la sartén y cubrilas con parte de la salsa.
- Cociná a fuego bajo durante aproximadamente 10 a 12 minutos, dando vuelta el pollo a mitad de cocción, hasta que quede completamente cocido y la salsa esté cremosa.
- Probá y ajustá la sal y la pimienta. Antes de retirar del fuego, agregá el verdeo fresco que habías reservado.
- Pasá el pollo junto con toda la salsa a una fuente y distribuí un poco más de verdeo por encima antes de servir.
Notes
No cocines demasiado el pollo durante el primer dorado para evitar que termine seco. Usá tanto la parte blanca como la verde del verdeo porque aportan sabores diferentes. Si la salsa queda demasiado espesa, agregá unas cucharadas de caldo. La crema debe cocinarse a fuego suave para que conserve una textura pareja. La mostaza aporta profundidad, pero no debe dominar el sabor. Podés preparar la salsa en la misma sartén donde doraste el pollo para aprovechar todos los jugos de cocción.
