Ingredients
Equipment
Method
Instructions
- Sazona las piernas de pollo con sal y pimienta por ambos lados hasta que queden bien impregnadas.
- Calienta un chorro de aceite vegetal en una sartén amplia. Dora el pollo a fuego medio-alto hasta que cada lado esté dorado y se forme una costra dorada, jugosa por dentro. Retira el pollo y reserva.
- En la misma sartén, echa la cebolla y el ajo picados. Saltea hasta que la cebolla esté traslúcida y desprenda un aroma suave y el ajo suelte su fragancia.
- Agrega la piña en trozos y remueve. Vierte el jugo de piña, la salsa de soya, la miel (o azúcar morena) y el vinagre. Mezcla bien. Cocina todo junto hasta que la salsa burbujee y la piña desprenda su dulzor.
- Si prefieres la salsa más espesa, disuelve la maicena en un poco de agua fría y añádela a la sartén. Remueve constantemente hasta que espese y adquiera una textura cremosa.
- Vuelve a colocar el pollo en la sartén, sumergiéndolo bien en la salsa. Tapa la sartén y deja que se cocine a fuego medio-bajo, girando las piezas ocasionalmente, hasta que el pollo esté cocido y muy tierno, impregnado de la salsa.
- Sirve caliente, bañado con la salsa de piña (no olvides recoger los trozos de piña y cebolla). El plato quedará aromático y perfectamente equilibrado entre lo dulce y lo salado.
Notes
Puedes usar piña fresca o piña en almíbar según tu preferencia. La maicena es opcional y sirve para conseguir una salsa con mayor consistencia.
