Ingredients
Equipment
Method
Instructions
- Coloca el agua tibia en un recipiente amplio y agrega la levadura junto con el azúcar. Mezcla ligeramente y deja reposar durante 10 minutos, hasta que aparezca una ligera espuma en la superficie.
- Añade el aceite y comienza a incorporar la harina poco a poco. Mezcla hasta conseguir una masa uniforme.
- Agrega la sal y continúa amasando durante 15 a 20 minutos, hasta obtener una masa suave, elástica y ligeramente brillante.
- Coloca la masa en un recipiente ligeramente engrasado, cúbrela con un paño limpio y deja reposar entre 1 hora y media y 2 horas, o hasta que duplique su tamaño.
- Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y presiona suavemente para retirar el exceso de aire.
- Divide la masa en porciones de aproximadamente 100 gramos para formar bolillos medianos.
- Enrolla cada porción llevando la masa hacia el centro hasta formar una pieza lisa y firme. Después rueda ligeramente para alargarla y darle la forma tradicional del bolillo.
- Acomoda las piezas en una charola con papel para hornear, dejando suficiente espacio entre ellas. Cubre con un paño y deja reposar durante 45 minutos.
- Precalienta el horno a 230 °C.
- Coloca una charola metálica vacía en la parte inferior del horno. Realiza un corte longitudinal sobre cada bolillo con una navaja muy afilada.
- Introduce los bolillos al horno y vierte una taza de agua caliente en la charola inferior para generar vapor.
- Hornea durante 20 a 25 minutos, hasta que los bolillos tengan un color dorado intenso.
- Retíralos del horno y colócalos sobre una rejilla para que enfríen y mantengan la textura crujiente de la corteza.
