Ingredients
Equipment
Method
Instrucciones
- Bate el huevo con el azúcar de la crema pastelera hasta obtener una mezcla ligeramente espumosa.
- Añade la maicena y la harina tamizadas, mezclando bien para evitar grumos.
- Vierte la leche poco a poco mientras continúas batiendo hasta integrar.
- Pasa la mezcla a una olla y cocina a fuego medio, revolviendo constantemente, hasta que espese.
- Retira del fuego, incorpora la esencia de vainilla y mezcla. Pasa la crema a un recipiente limpio, cúbrela con film plástico en contacto con la superficie y deja enfriar completamente.
- Si utilizas levadura seca, mézclala con una cucharadita de azúcar y un poco de la leche tibia. Déjala reposar durante 10 minutos, hasta que forme espuma.
- En un bol grande, bate ligeramente el huevo con la miel y la esencia de vainilla. Agrega la leche tibia y mezcla.
- Incorpora la levadura activada, el azúcar restante y la harina tamizada poco a poco. Añade la mantequilla blanda.
- Amasa durante 10–12 minutos, hasta obtener una masa lisa, suave y elástica. Agrega un poco más de harina solo si fuera necesario.
- Forma una bola, cúbrela con un paño limpio y déjala reposar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño.
- Divide la masa en porciones de aproximadamente 35 g y forma bolitas lisas.
- Presiona cada bolita hasta formar un disco de 4–5 cm de diámetro y aproximadamente 1 cm de grosor.
- Realiza una pequeña hendidura en el centro de cada disco sin perforar la masa.
- Rellena el centro con la crema pastelera fría, procurando que no llegue hasta los bordes.
- Coloca los pancitos sobre una bandeja engrasada, dejando espacio entre ellos.
- Cúbrelos con un paño y déjalos reposar durante 30 minutos.
- Pincela únicamente los bordes con huevo batido, evitando cubrir la crema pastelera.
- Hornea a 180 °C durante 15–20 minutos, o hasta que estén ligeramente dorados.
- Deja enfriar y, si lo deseas, espolvorea azúcar impalpable antes de servir.
